Epistemowikia
Revista «Hiperenciclopédica» de Divulgación del Saber
Segunda Época, Año VII
Vol. 6, Núm. 4: de octubre a diciembre de 2012 (en curso)
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Leyendas del cristianismo

De Epistemowikia

Leyendas del cristianismo consiste en una serie de historias y leyendas conocidas dentro del ambito del cristianismo, algunas de ellas con poco fundamento histórico pero arraigadas en el pensamiento popular de los cristianos. Se incluyen tanto historias católicas como ortodoxas, protestantes, y de sectas relacionadas con temas del cristianismo.

Tabla de contenidos

Selección de historias

Las siguientes son historias con contenido mítico:

Historias del paraíso

El Ave Fénix en el Paraíso

Cuenta la leyenda que el Fénix vivía en el jardín del Paraíso, y estaba anidando en el rosal. Cuando Adán y Eva fueron expulsados, de la espada del ángel que los desterró saltó una chispa y prendió el nido del Fénix, haciendo que ardiera éste y su inquilino.

Por ser la única bestia que se había negado a probar la fruta del paraíso, se le concedieron varios dones, siendo el más destacado la inmortalidad a través de la capacidad de renacer de sus cenizas. Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un nido de especias y hierbas aromáticas, ponía un único huevo que empollaba durante tres días y al tercer día ardía, no se sabe si por el fuego que él mismo provocaba o por causa accidental.

El Fénix se quemaba por completo, y al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma ave Fénix, siempre única y eterna. Según el mito, se le añaden otros dones, como el de la virtud de que sus lágrimas fueran curativas.

Lilith, la primera esposa de Adán

Lilith, 1898, por John Maler Collier.
Lilith, 1898, por John Maler Collier.

El nombre Lilit proviene del término asirio-babilónico lilitu, ‘demonia’ o ‘espíritu del viento’. Formaba parte de una tríada mencionada en los conjuros babilónicos.

Con anterioridad aparece como Lillake en una tablilla sumeria del año 2000 aec encontrada en Ur, que contiene el relato de Gilgamesh y el sauce. Se trataba de un demonio hembra que habitaba el tronco de un sauce cuidado por la diosa Inanna (Anat) en las orillas del Éufrates.

La etimología popular hebrea parece haber derivado Lilit de layit; por eso a menudo interpretaban a Lilit como un monstruo nocturno y peludo, cosa que sucedió posteriormente en la tradición popular árabe.

Salomón sospechaba que la reina de Saba era la milenaria Lilit porque tenía vellos en las piernas (no se depilaba). Su juicio de las dos prostitutas se narra en 1 Reyes, 3.16 y subsiguientes.

Esta leyenda surge más bien del imaginario de los hebreos de la Edad Media, pues en la Biblia se habla de dos creaciones de la mujer:

  • en el primer capítulo del Génesis se narra que el dios Yahvéh creó al hombre y mujer a su imagen y semejanza (Gen 1:27); y
  • en el segundo capítulo se narra que creó a una mujer de la costilla de Adán, llamada Eva (Gen 2:21).

Esas dos versiones dieron origen a la leyenda de Lilit, afirmando que ella es la mujer creada en el primer capítulo de Génesis y Eva la creada a partir de la costilla de Adán.

Según el Alpha Beta Diben Sira (n.º 47) de Jesus ben Sira, Lilit se rebeló a Adán cuando tenían relaciones sexuales rehusándose a estar debajo de él, puesto que habían sido creados al mismo tiempo. Lilit le alegó a su esposo: «¿Por qué tengo que yacer debajo de ti? Yo también fui hecha con polvo y, por tanto, soy tu igual». Adán trató de obligarla a ubicarse, pero Lilit, encolerizada, pronunció el mágico nombre del dios Yahvéh, se elevó por los aires y lo abandonó. Se hizo amante del rey de los demonios, Asmodeo o Satanás.

Adán se quejó al dios: «Mi compañera me ha abandonado». Para obligar a Lilith a regresar al lado de Adán, el dios Yahvéh mandó a tres ángeles: Senoy, Sansenoy, y Semangelof, amenazándola con que si no regresaba, matarían a un centenar de sus hijos todos los días hasta que regresara al Paraíso.

La encontraron junto al mar Rojo, que abundaba en demonios lujuriosos (los egipcios), con los cuales engendró demonios lilim, que desovaba a razón de más de cien al día.
—Regresa con Adán de inmediato o te ahogaremos!» —la amenazaron los ángeles.
—¿Cómo puedo regresar con Adán y vivir como una esposa honesta después de mi estadía en el mar Rojo?
—¡Si te niegas, morirás! —replicaron ellos.
—¿Cómo puedo morir —volvió a preguntar Lilit— si el Señor me ha ordenado que me haga cargo de todos los recién nacidos: de los varones hasta el octavo día de vida [el de su circuncisión] y de las niñas hasta el vigésimo día? No obstante, si alguna vez veo vuestros tres nombres o vuestras efigies en un amuleto sobre un recién nacido, prometo perdonarle la vida.
Los ángeles accedieron a no matarla, pero el dios Yahvéh castigó a Lilit haciendo que cada día perecieran cien de sus hijos demoníacos.

Según el Númeri Rabba 10.25 (un midrás sobre el libro de los Números, recopilado en el siglo XII), cuando Lilit no podía destruir la vida de un infante hebreo debido al amuleto angelical, se volvía con rencor contra los suyos propios.

Otro mito dice que Lilit fue la esposa de Caín (el asesino de su hermano Abel), pues al ser los dos expulsados del Paraíso se hicieron mutua compañía.

Según los textos 37a y 55a del Zohar (‘Esplendor’, la Biblia de la cábala, escrito en arameo por el cabalista español Moisés de León en el siglo XIII), fue Lilit —junto con las demonias Agrat (hija de Mahlat) y Naamá— las que sedujeron a los ángeles Shemhazai y Azael, quienes crearon la raza de los gigantes.

Los hijos de Lilit

Los hijos de Lilit se llaman lilim. En el Targum Yerushalmi (‘traducción [o paráfrasis aramea] de Jerusalén’, escrito en el siglo I o II), la bendición sacerdotal de Números 6.26 se convierte en: «¡Que el Señor te bendiga en todos tus actos y te libre de los lilim!».

Según el Hieronymi Questiones Hebraicae in Libro Geneseo (recopilado por P. de Legarde, 1868), el comentarista bíblico Jerónimo (siglo IV) identificó a Lilit con la Lamia griega, una reina libia abandonada por Zeus a la que Hera robó los hijos. Lamia se vengó robando los hijos de otras mujeres. Las lamias eran súcubos que seducían hombres dormidos, les chupaban la sangre y les comían la carne (como hacían Lilit y sus compañeras demoníacas). Eran conocidas también con el nombre de Empusae (‘violadoras’) y Mormo Lyceia (‘espantosas lobas’), y descritas como «hijas de Hécate».

Un relieve helenístico muestra una lamia desnuda sentada a horcajadas sobre un viajero que duerme tumbado boca arriba. Es característico de las civilizaciones en las que se trata a las mujeres como bienes personales, que se las haga adoptar la postura reclinada durante la cópula, algo a lo que se negó Lilit.

Según se sabe por Apuleyo, las hechiceras griegas que adoraban a Hécate eran partidarias de que el hombre yaciera bajo la mujer; y así ocurre en las primeras representaciones sumerias del acto sexual, aunque no en las hititas.

Malinowski escribe que las muchachas melanesias ridiculizan lo que ellas llamaban la postura del misionero, que exige que se tumben y permanezcan pasivas.

Lilith en la Biblia

Lilith es mencionada en un solo pasaje de la Biblia, en Isaías 34: 14 En hebreo se lee así:

  • ופגשו ציים את־איים ושעיר על־רעהו יקרא אך־שם הרגיעה לילית ומצאה לה מנוח
  • tsiyiy pagash 'iy sa`iyr qara' rea` liyliyth raga` matsa' manowach
  • ‘Allí se juntarán los gatos salvajes con los pumas y se darán cita los chivos; allí también se echará a descansar el monstruo llamado Lilith.’ A veces se’ir se traduce como ‘sátiro’. En las traducciones al español a veces traducen Lilit como ‘monstruo de la noche’.

Razas de la humanidad

Después del Gran Diluvio del que solo sobrevivió la familia de Noé, el mundo se pobló nuevamente poco a poco. Noé tenía tres hijos: Cam, Sem y Jafet, que —según los hebreos escritores de la Biblia— fueron los orígenes de todas las razas humanas.

Camitas o hamitas

  • Cam se burló de la desnudez y embriaguez de su padre Noé, por lo cual éste lo maldijo en la persona de su hijo Canaán. Cam tuvo tres hijos más: Cus, Mesraim y Fut; a todos ellos se les considera ascendientes de los cananeos y africanos en general.

Los camitas (por Cam), serían la raza nativa del norte de África, a la que pertenecen los bereberes y los tuaregs, varias naciones del Sudán, los antiguos egipcios (que en realidad es una civilización más antigua que el mito de Noé) y las tribus etíopes. Son altos, de tez aceitunada; actualmente la mayoría son musulmanes.

Semitas

  • Sem fue el primogénito de Noé. Como tuvo un respeto piadoso por su padre al encontrarlo borracho y desnudo, éste lo bendijo y tuvo a su vez cinco hijos; progenitor de los pueblos semitas, que han tomado de él su nombre.
  • De la rama de Sem nació el gran patriarca Abraham quien fue padre de Ismael (quien a su vez —según los hebreos— fue el origen de los árabes) y padre de de Isaac, padre de Jacob.

No se debe confundir el término semita con judío, los semitas son varios pueblos que tuvieron su origen probablemente en Arabia, de donde se extendieron a Mesopotamia, el oriente del Mar Mediterráneo y el valle del Río Nilo; comprende a los árabes, los sirios, los antiguos babilonios y asirios, a los amorreo, moabitas, amonitas y fenicios; las tribus arameas, inclusive los judíos.

Jafitas

  • Jafet fue el tercer hijo de Noé, al que éste bendijo después del Diluvio, prometiéndole una larga descendencia; extendió su raza por los valles del Cáucaso (de ahí el término caucásico) hasta las orillas del Río Ganges (ver arios), y por el Asia Menor y las islas del Mar Egeo hasta las costas griegas; tuvo siete hijos. Se le identifica con la raza blanca. Se considera que este mítico Jafet palestino equivale al dios griego Ghapeto)

Todo esto se encuentra en la Tabla de los Pueblos, de la Biblia.

Historias sobre Jesucristo

Nacimiento de Jesús

Se cree que el nacimiento de Jesús fue el año 6 AC y no en diciembre del año 1 AC. El error se debió a los cálculos hechos por Dionisio el Exiguo en el siglo IV. La palabra Navidad viene del latín Nativitás. Mientras que los católicos romanos la celebran el 25 de diciembre, los ortodoxos lo hacen el 6 de enero y los armenios el 18 de enero.

Alrededor del solsticio de invierno los romanos celebraban a Mitra, el dios solar, había paz y la gente se repartía regalos. En el siglo IV la Iglesia Católica —teniendo en cuenta que Jesús era «la luz verdadera que alumbra a toda la humanidad» (Juan 1;9), y también fue llamado «luz de las naciones» (Isaías 42,6)— cristianizó la fiesta.

Cristo sobrevivió a la cruz

Para los miembros de Ahmadiyya, un grupo musulmán, Jesús sobrevivió a la cruz y murió en India a los 120 años de edad. Su tumba se localizaría en Srinagar, capital del estado de Cachemira, al norte de la India, donde dicen que Jesús fue a buscar a las diez tribus de Israel perdidas.

El viaje de Jesús a América

Según los mormones después que la humanidad se dispersó en Babilonia, los jareditas, descendientes de Henoc, llegaron a América y luego llegaron los lamanitas. Los amerindios serían entonces palestinos llegados a lo que ahora es Norte y Centroamérica unos seiscientos años antes de Cristo. Jesús en persona fue a América luego de resucitar pues sabía que su Iglesia fundada en Judea se corrompería.

Con otros nuevos doce apóstoles formó una nueva Iglesia en América. Pero tampoco resultó porque hubo constantes guerras entre los seguidores; de esta manera la nueva Iglesia habría desaparecido a principios del siglo V.

Similitud de Cristo con divinidades paganas

El dios egipcio Osiris

  • Su antiquísima iconografía lo muestra crucificado (en cruces, árboles o anclas).
  • Tenía la capacidad de resucitar.
  • Sufrió una transfiguración en los montes Taurus, al occidente de donde vivía

El dios frigio Atis

  • Poseía una doble divinidad, era tanto Dios Padre como Dios Hijo.
  • Para salvar a la humanidad fue colgado de un árbol; tras su muerte los sacerdotes encontraron su tumba vacía; venció a la muerte tres días después del equinoccio de primavera (aproximadamente el 25 de marzo).
  • Sus seguidores comieron pan y comida sagrada para recibir el cuerpo de su salvador.
  • Fue llamado «Buen Pastor», «El Supremo Dios», «El Unigénito Hijo de Dios», «El Salvador».
  • Hijo de Nana, madre virgen que lo concibió por contacto con una almendra según unos, o con una granada según otros, y no mediante acto sexual obsceno.

El santo indio Buda

  • Su concepción fue milagrosa: su madre (una de las esposas del rey de Sakya, en la actual Nepal) soñó que un pequeño elefante (con cabeza color rojo rubí y seis cuernos) bajaba del cielo y entraba en su vientre.
  • Su nacimiento también fue milagroso: no hubo parto, por lo que Siddharta no tocó los genitales de su madre, sino que «surgió» del lado derecho del vientre.

El dios hindú Krishna, de India

  • Cuando nació, el rey Kamsa mandó matar a todos los kumaras (término de origen sánscrito: ‘muere fácil’, bebés de menos de cinco años) del pueblo de Vrindávan.
  • Podía resucitar a los muertos.
  • Al morir ascendió al cielo con su propio cuerpo.


Historias sobre Dios

Dios extraterrestre

Los mormones dicen que Dios era un hombre de otro planeta que se llamaba Elohim (‘señores’ en hebreo); y llegó a ser Dios porque a su vez había seguido los mandatos de otro Dios anterior, puesto que el universo siempre ha existido. Elohim sería solo Dios de este mundo y los muchos otros mundos que él ha creado, y que cada hombre puede llegar a ser un dios en las eternidades que vienen, y gobernar en sus propios mundos, si siguen fielmente a Dios el Padre y a Jesucristo. Elohim tiene una esposa divina; siendo el primer hijo Jesús. Además todos los hombres son hijos de Elohim que al bajar a la Tierra toman cuerpos de bebé aunque ya han nacido en el Cielo en una vida premortal.

Posteriormente, dicen que Elohim presentó un plan para salvar a la futura gente de la Tierra y a sus hijos Jesús y Lucifer. Jesucristo habría aceptado este plan del Padre y se habría ofrecido a venir a la tierra como Redentor y Salvador; en cambio Lucifer habría ofrecido su propio plan diferente, en lo qual cada ser humano tuviese que seguirle sin usar su propia voluntad. Debido a que Elohim habría preferido el plan de Jesús, Lucifer celoso de su hermano se habría rebelado contra su padre y sedujo a un tercio de los espíritus para unirse a él. Como castigo, Elohim los habría transformado a todos ellos en demonios.

Historias de los Reyes Magos

Los tres Reyes Magos

Una tradición dice que los tres Reyes Magos eran hermanos. Según otra tradición, Melchor (o Melkor) venía de Persia, Baltasar de India y Gaspar de Arabia.

En la antigüedad los magos tenían muchas funciones: astrólogos, médicos, sacerdotes y consejeros de los reyes. Nunca se trataba de personas jóvenes, sino de ancianos (aunque probablemente ya a los cuarenta años una persona era considerada «anciana» y sabia).

Una leyenda apócrifa dice que después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en Sabá (probablemente India), los bautizó y los consagró obispos. Habrían sido martirizados en el año 70 (cuando cada uno) en el tendría entre 110 y 140 años de edad...) y depositados en el mismo sarcófago.

Santa Elena (madre del emperador romano Constantino) llevó a Constantinopla unos huesos humanos y dijo que eran los restos mortales de los Reyes Magos. Posteriormente, en el siglo XII, Federico Barbarroja dijo haberlos encontrado (junto con las tres coronas que habrían llevado durante su existencia). Hizo construir un mausoleo en la catedral de Colonia (Alemania). Pero el solo hecho de que los magos fueran tres, es ya un mito. Así como sus nombres, los cuales tampoco son mencionados en la Biblia

El cuarto Rey Mago

Hay varias leyendas acerca de este personaje. Algunos le dan el nombre de Azael, otros de Artabán. Cuenta la leyenda que este hombre partió junto con los otros tres a venerar al Niño Dios pero por detenerse en su camino a ayudar a los demás, gastando a veces parte del regalo que daría al Mesías, su camino se alargó muchos años.

Una versión cuenta que este cuarto rey mago llegó finalmente a Jerusalén un viernes antes de la Gran Fiesta de la Pascua, la gente estaba alborotada. Comentaban que un rabino llamado Jesús agonizaba en el Gólgota. Azael o Artabán, ya muy anciano, supo de quien se trataba y llegó casi a rastras como si él mismo hubiera cargado la cruz. Se dirigió hacia el agonizante Jesús y susurró: «Perdóname. Llegué demasiado tarde». Desde la cruz escuchó la voz de Jesús que decía: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso».

Historias sobre reliquias cristianas

El prepucio de Cristo

Jesús, al ser judío, fue circuncidado como lo indica la tradición judía. Debido a ello, algunos discutieron que cuando Jesús ascendió al Cielo con su cuerpo físico (después de la Resurrección), lo hizo sin tal mutilación. Por otro lado hubo otros que decían que su prepucio se quedó en el mundo. Muchas iglesias (en Europa y sobre todo en Francia) afirman tenerlo.

Así, la teoría de que el prepucio se fue con su dueño al Cielo generó una interesante aunque descabellada historia.

Durante del siglo XVII el académico y teólogo católico Leo Allatius en De Praeputio Dómini Nostri Jesu Christi Diatriba (‘discusión acerca del prepucio de Nuestro Señor Jesucristo’) especuló con que el Santo Prepucio había ascendido al Cielo al mismo que tiempo que Jesús y se había convertido en los anillos de Saturno (que acababan de ser descubiertos).

La Cruz de Jesús y el emperador Heraclio

El Emperador Heraclio, decía haber recuperado de los persas la Santa Cruz. Dijo que había intentado cargar el precioso madero, pero no había podido moverlo ni un centímetro. El patriarca Zacarías le indicó que lo que no le permitía cargar la cruz con toda su pompa imperial (pues poco o nada tenía que ver con la humildad de Jesús). Entonces el Emperador se despojó de sus prendas imperiales y avanzó por la ciudad con la Cruz a cuestas, seguido de todo su pueblo.

Depositó la Cruz dentro del cofre de plata donde antes había sido venerada y del cual se la habían llevado los persas. Todos veneraron el madero con mucho fervor e inmediatamente se produjeron milagros. Muchos templos cristianos que se construyeron recibieron un fragmento de la Cruz como reliquia, por lo que Calvino dijo que se podría cargar un gran barco con ellos. Pero Rohault de Fleury demostró en 1870 que las reliquias de la Vera Cruz eran todas de madera de oliva y que, puestas en conjunto, no alcanzarían para construir ni siquiera un tercio de lo que debió ser la Cruz original.

El Arca de la Alianza

Artículo principal: Arca de la Alianza.

Según las tradiciones de la iglesia cristiana en Etiopía; ellos son los guardianes actuales del Arca.

La lanza Sagrada

Artículo principal: Lanza Sagrada.

Historias de los apóstoles

Muerte de los apóstoles

Casi todas estas historias carecen de respaldo historiográfico suficiente para ser aceptadas como ciertas. Algunos autores opinan que a mediados del primer siglo en Jerusalén no había ningún seguidor de Jesús, por lo que estas historias serían las justificaciones de qué es lo que hizo cada apóstol (se agregó también incluso sus formas de martirio, etc.).

Historias sobre Santos

Santos excluidos por Pablo VI

El 10 de mayo de 1969 Pablo VI hizo una exclusión de 33 santos que no se pudo comprobar que existieran o hubieran hecho algún mérito. Fueron borrados del catálogo oficial y del calendario litúrgico.

Algunos de ellos son:

  • Santa Bárbara (mártir): se ignora si alguna vez existió y dónde vivió; algunos consideran que su mito es una adaptación cristiana de diversas leyendas locales. Es patrona de Cuba y se le invoca contra la muerte repentina y los rayos.
  • San Jorge: caballero medieval que se enfrentó a un dragón, patrono de Inglaterra, Alemania, Portugal y Aragón; existió un Jorge que se creía que había sido martirizado en el siglo IV. En la Edad Media se le consideraba como el prototipo de los caballeros.
  • San Valentín: patrono de los enamorados. Se creía que fue un sacerdote martirizado en el siglo III por casar parejas en tiempos de las persecuciones del Imperio Romano. La leyenda decía: «Que una mujer soltera salga de su propia puerta muy temprano por la mañana. Si la primera persona con la que se cruza es una mujer, significa que ese año no se casará; si en cambio se encuentra con un hombre, se casará antes de los tres meses». También se creía que ese día los pájaros elegían a sus parejas y «se aparean fervientemente en los bosques».
    • Su fiesta se celebra el 14 de febrero.
  • San Cristóbal: patrono de los viajeros. Actualmente la Iglesia Católica considera falsa la leyenda que le atribuye el cruce de un río llevando al Niño Jesús. Otras historias dicen que era un gigante de fines del siglo III y que vivía en Sardis (capital de Lidia, en Asia Menor, actual Turquía). Muchas de las catedrales románicas y góticas tienen imágenes suyas.

Leyendas insólitas

  • San Antonio el Grande (251-356): cuando tenía dieciocho años, sus padres murieron y quedó a cargo de su hermana menor. Abandonó a su hermana en un convento, donde donó todos los bienes de sus padres (incluida la parte de su hermana). Vivió como ermitaño en una tumba abandonada en el cementerio del pueblo. Luchaba constantemente con el demonio (que se le aparecía constantemente en dos «formas aterradoras»: «una bella mujer desnuda» y «un negro», y cada día sólo tomaba una comida de pan y agua. Según su amigo y hagiógrafo san Anastasio, «él no bañaba su cuerpo con agua para quitarse la suciedad, ni tampoco se lavaba nunca los pies, ni siquiera soportaba ponerlos en agua, a menos que se viera obligado por la necesidad». Se difundió el rumor sobre el estilo de vida de Antonio, y el cementerio se pobló de admiradores, por lo que a los 41 años se trasladó a un antiguo fuerte sobre una montaña próxima, dónde sólo comía lo que le arrojaban sobre el muro de fuerte. Para el año 305, la cima de la montaña estaba literalmente atestada de admiradores, tanto que Antonio los organizó en una comunidad estructurada: el primer monasterio del mundo. Terminó por retirarse a una cueva en la cima de la montaña, donde murió a los 105 años.
  • Santa Brígida (c. 450-525): según contaba esta anciana monja irlandesa, cuando era joven estaba muy avergonzada por su belleza porque tentaba a los hombres a tener malos pensamientos. Entonces le rezó al dios Yahvé para que la hiciera fea. El dios le concedió su deseo: uno de sus ojos pasó al centro de la frente, creciendo hasta alcanzar un tamaño enorme; el otro se redujo a la nada. Su padre, un caudillo celta pagano, le concedió el deseo de toda su vida de ingresar en un convento cristiano. En cuanto se convirtió en monja, sus ojos volvieron instantáneamente a la normalidad, y ella dedicó el resto de su vida a fundar decenas de iglesias, conventos y monasterios, y a contar su maravillosa historia.
  • San Clemente de Ankara y san Agatángelo: «Los verdugos colgaron a Clemente, desgarraron su carne con dientes de hierro, le golpearon con piedras sus labios y mejillas; lo ataron a una rueda, lo golpearon con palos y lo cortaron horriblemente con cuchillos; le arrojaron picas a la cara, le rompieron las mandíbulas, le arrancaron los dientes y le aplastaron los pies con cadenas de hierro. Luego azotaron a ambos mártires y los suspendieron de una viga; chamuscaron sus cuerpos con antorchas y los arrojaron a las bestias salvajes. Les metieron hierros al rojo vivo bajo las uñas, los enterraron en cal viva y los dejaron así durante dos días. Después les arrancaron fragmentos de piel y los volvieron a azotar. Los pusieron sobre grillas de hierro calentadas al blanco vivo; los arrojaron a un terrible horno donde quedaron por un día y una noche. Una vez más les arrancaron la piel con ganchos de metal; luego armaron una especie de trilla y la arrojaron contra sus dientes. A Agatángelo le arrojaron plomo fundido sobre la cabeza; lo arrastraron por el pueblo con una piedra atada al cuello y lo apedrearon. Sólo a Clemente le perforaron las orejas con agujas al rojo vivo, lo quemaron otra vez con antorchas y le golpearon la cabeza con un palo. Después de recibir cincuenta azotes durante varios días seguidos, los decapitaron a los dos».
  • San Cosme y san Damián (aprox. 303): eran conocidos como «los Pobres» porque practicaban la medicina gratuitamente entre los pobres. Se decía que habían amputado la pierna a un hombre blanco y la reemplazaron con la pierna de un negro que acababa de morir.
    • Se los retrata injertando una pierna negra en el cuerpo de un hombre blanco.
  • San Gueñol (siglo VI): una iglesia de la ciudad francesa de Brest posee una estatua de madera del santo, cuyo rasgo más destacado es «un miembro masculino que sobresale rígidamente». Generaciones de fieles has extraído astillas de la virilidad de la estatua, en la creencia de que los fragmentos curaban la impotencia, la infertilidad y otras insuficiencias. Aun así, el atributo más famoso de la estatua se ha conservado absolutamente intacto, hecho que los lugareños atribuyen a la intervención divina.
  • Santa Hedwig (1174-1273): era una mujer casada que como detalle de humildad, gustaba de andar descalza. Su esposo se sentía tan avergonzado por el espectáculo que le compró un par de zapatos y le ordenó que nunca más apareciera en público sin ellos. Desgarrada entre la convicción religiosa y sus votos matrimoniales, interpretó literalmente las instrucciones del marido.
    • Se la retrata descalza, con los zapatos en la mano.
  • San Hilarión (aprox. 291-371): devoto ermitaño del desierto que nunca llevaba ropas y creía mucho en los ayunos religiosos.
    • Se lo retrata desnudo y enjuto.
  • San Hipólito (170-235): era un carcelero romano a cargo de la custodia de san Lorenzo, obispo de la temprana Iglesia, que fue martirizado. Pero antes de morir, Lorenzo convirtió a Hipólito al cristianismo, lo que enfureció tanto al emperador romano Valeriano que lo hizo atar detrás de dos caballos salvajes y arrastrar por el campo hasta morir.
    • Se lo retrata arrastrado por caballos.
  • San Homobonus (‘hombre bueno’ en latín): en 1199, el papa Inocente III canonizó a un desconocido romano que —según se dijo— había muerto dos años antes. Declaró que había sido un sastre felizmente casado que daba todo su dinero a la iglesia, donde pasaba la mayor parte de su tiempo libre. Un día del año 1197 había dado un salto durante la misa, extendió los brazos en forma de cruz y cayó muerto en el piso. Nadie se dio cuenta de que estaba muerto sino hasta después de concluida la misa. El papa Inocente III lo canonizó dos años después; declarando: «Homo Bonus hacía muy bien las cosas comunes».
    • Patrono de los sastres y de los trabajadores del vestido.
  • Santa Lucía de Siracusa (304): según contaba esta anciana monja siciliana, cuando era joven era muy bonita. Hizo voto de castidad religiosa, y estaba tan decidida a mantener este voto que cuando un pretendiente le elogió sus bellos ojos, ella se los arrancó y se los dio en una bandeja. El hombre había quedado tan impresionado que se convirtió al cristianismo. Inmediatamente los ojos le fueron devueltos a la joven santa.
    • Se la retrata llevando los ojos en una bandeja.
  • Santa Lydwina (1380-1433): a los dieciséis años quedó lisiada en un accidente de esquí y pasó los treinta y siete años siguientes inmóvil y en gran dolor, que fue incrementando con los años. Durante los últimos diecinueve años de su vida no quiso comer nada salvo obleas de comunión, y durante los últimos siete no puedo dormir. Al final quedó totalmente ciega, y murió asfixiada por su propia flema.
    • Es la santa patrona de los esquiadores.
  • Santa María Magdalena de los Locos (1556-1607): habitualmente corría por su convento desnuda, azotándose y tirándose sobre los arbustos espinosos del bosque que rodeaba el convento. A menudo les pedía a sus compañeras monjas que la ataran desnuda y le arrojaran cera caliente, lo que le generaba intensos éxtasis, pero rara vez sus hermanas la satisfacían.
    • Se la retrata con los senos en llamas, untados de parafina.
  • San Medardo: los católicos franceses lo conocían como «el gran meón». Se pensaba que si llovía en su día, llovería durante los cuarenta días siguientes. Según el historiador Will Durant, «si no llovía, sus impacientes veneradores arrojaban de tanto en tanto su estatua al agua».
    • Su fiesta se celebra el 8 de junio.
  • San Pedro Mártir (1205-1252): fraile dominico que fue atacado por bandidos mientras caminaba a través de los bosques con un compañero fraile, cerca de Milán (Italia). Pedro recibió cuchillazos en el pecho y la cabeza. Mientras estaba tendido moribundo rezó por su asesino y con su propia sangre escribió en el suelo: «Yo creo en Dios». Los asesinos se impresionaron tanto que entraron en la orden dominica.
    • Se lo retrata con una herida en la cabeza o una daga que le perfora el cráneo.
  • Santa Rosa de Lima (1586-1671): monja dominica terciaria (afiliada a un convento pero no monja plena). Habitaba una choza en el jardín de sus padres, durante el día lucía una corona de espinas y dormía en una cama de vidrio quebrado. Cuando salía a caminar por la calle, gustaba arrastrar una pesada cruz de madera. En otras ocasiones se flagelaba con cadenas. Disgustada con su considerable belleza física, se ponía cal cáustica en los labios y las manos, se frotaba ajíes picantes en las mejillas y se arrancaba pedazos de piel con los vidrios de su cama. Sus amigos y parientes tontamente la creían insana, pero el pueblo de Lima reconoció su santidad y su jardín se convirtió al fin en el centro espiritual de Lima.
  • Santa Serafina (1242-1253): cuando tenía seis años de edad cayó víctima de una enfermedad que la paralizó por el resto de su vida. Luego les pidió a sus padres que la pusieran sobre una tabla dura en lugar de una cama, para poder imitar el sufrimiento de Jesucristo en la cruz. Con el tiempo se le formaron escaras malolientes que atraían a las ratas (Totalmente paralizada, no podía repelerlas y las ratas la atacaban sin piedad). Estuvo infectada de esa manera desde los seis años hasta los once, en que murió. Sus admirados padres entonces descubrieron que la madera no estaba cubierta de pus, sino de violetas blancas de dulce perfume.

Santidad de Nicolás II de Rusia

El 14 de agosto del año 2000, Nicolás II y su familia inmediata fue canonizada por el sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa. No fueron nombrados mártires, puesto que su muerte no fue por defender la fe cristiana; más bien los canonizaron como portadores de Pasión. Ya habían sido venerados por algunos ortodoxos rusos fuera de Rusia durante muchos años previos a la canonización.

El sínodo de Moscú expuso las siguientes razones para la canonización de los Romanov:

En el último monarca ortodoxo ruso y los miembros de su familia vemos personas que realmente encarnaron en sus vidas los mandatos del Evangelio. La familia real soportó los sufrimientos en la prisión con humildad, paciencia y fortaleza. En su asesinato en Ekaterimburgo la noche del 4/17 de julio de 1918 fue revelada la luz de la fe de Cristo, que conquista al mal.

La santidad de Poncio Pilatos

Los relatos antiguos afirman que en el año 36 de nuestra era, Pilatos fue llamado desde Roma por el emperador romano Tiberio, y según el teólogo e historiador de la Iglesia Eusebio de Cesarea, se suicidó ahogándose en un lago.

Pero por otro lado algunas leyendas afirman que Pilatos, luego de la crucifixión de Jesús, abrazó el cristianismo y que murió mártir. Así la Iglesia copta lo venera mártir y lo festeja el 25 de mayo

El judío errante

Leyenda occidental

Un zapatero judío llamado Ashaverus tenía un pequeño comercio cerca del sitio donde pasó Jesús con la cruz a cuestas. Le negó a Jesús que descansara un momento y le golpeó con una herramienta, al tiempo que le decía: «¡Camina!». Jesús entonces le maldijo: «Yo ahora voy a descansar, pero tú vas a caminar hasta que yo vuelva». Desde entonces aquel judío comenzó a recorrer la Tierra y sus pies cansados jamás pudieron detenerse, porque las palabras de Jesús lo impulsan a caminar hasta el día del Juicio Final, en el que será enviado al infierno eterno.

Leyenda oriental

Un judío llamado Cortafilo era el portero de Pilatos. Durante el juicio, cuando sacaron al Mesías de la presencia del gobernador romano, Cortafilo le clavó un puñal en la espalda, gritándole «¡Camina!». Jesús le respondió: «El Hijo del hombre se va, pero tú esperarás a que Él vuelva».

Después Cortafilo se convirtió al cristianismo y fue bautizado por Ananías, recibiendo el nombre de José; pero debido a la maldición continúa su peregrinación por el mundo.

El judío errante sólo lleva cinco monedas de cobre, hay incluso quien afirma que lo ha visto en cualquier parte del mundo. Un autor de la Edad Media estableció que cada cien años el maldito sufre una terrible enfermedad de la que se recupera pues no puede morir sino hasta que regrese Jesús.

Historia copta de San José

Según la historia copta, en el monte de los olivos Jesús les contó a sus discípulos la historia de José y de como murió. Los apóstoles después escribieron este relato del mismo Jesús y lo depositaron en la biblioteca de Jerusalén.

Cuando José cumplió cuarenta años se casó con una mujer, con la que vivió cuarenta y nueve años y tuvo cuatro varones (Judas, Justo, Jacob y Simón) y dos mujeres (Asia y Lidia).

Luego José enviudó y pasó un año de soledad. Los sacerdotes del templo tenían a una niña, María (en arameo Miriam), que acababa de cumplir doce años y vivía en el templo desde los tres años de edad pues agradaba a Yahvéh. Los sacerdotes creían que María debía tener un esposo excepcional y ese era José, que era un hombre anciano (tenía 90 años) pero se mantenía robusto. María crió y educó al hijo más joven de José, que era Jacobo y fue conocida como madre de Jacobo.

Después de casi dos años de vivir con José, María quedó embarazada de Jesús y José lo notó al tercer mes de embarazo. Quedó sumido en la depresión por su sospecha, pero el Arcángel Gabriel le reveló que Jesús era hijo del Espíritu Santo y María (de catorce años) seguía siendo pura. Jesús nació en Belén en un lugar cercano a la tumba de Raquel, esposa del patriarca Jacob. Para evitar que mataran al niño Jesús, un ángel le advirtió en sueños a José y la sagrada familia huyó a Egipto.

Jesús vivió con el resto de los hijos como un hermano más, y llamaba padre a José.

Cuando ya José era un hombre muy anciano (tenía ciento once años) su ángel le dijo que moriría ese mismo año, entonces José oró a Yahvéh por su alma, pues era un hombre piadoso y temeroso de Dios. José empezó a decaer física y mentalmente, Yahvéh ya había dispuesto que su tiempo en la tierra sería corto, según el relato de Jesús a sus apóstoles el 26 del mes Epifi José empezó a sentir fuertes dolores.

José empezó a maldecirse a él mismo por ser un hombre pecador con grandes gritos, pidiendo perdón a Dios por sus pecados. Los gritos de José despertaron a Jesús y este corrió a consolar a su padre.

Jesús consoló a su padre y éste le reconoció como Dios, le pidió perdón a Él por sus pecados con un conmovedor discurso y Jesús no pudo contener las lágrimas porque sabía que el final estaba cerca. María también recibió consuelo y su hijo le dijo que no estuviera triste que su amado esposo iría a un sitio mejor lleno de luz. Jesús tocó el pecho de José y sintió cómo su alma se desprendía de su cuerpo.

Jesús amenaza al Demonio

Jesús divisó entonces a la muerte y al diablo que venía a atormentar a las almas que recién abandonan su cuerpo, sobre todo a los pecadores, cuando José lo vio sus ojos lloraron. En ese momento su alma se desprendió del cuerpo. Al ver a su padre atemorizado, Jesús amenazó al demonio, quien salió huyendo y la Muerte se quedó aunque tuvo miedo, todo esto fue invisible para María y los hijos de José.

José muere

Jesús le pidió a su Padre, Yahvéh, por su padre José y le pidió una escolta de ángeles para que lo guiaran por el inframundo. La Muerte tenía miedo de llevarse a José porque la intimidaba la presencia de Jesús y eso solo alargaba la agonía, entonces Jesús fue con Abbaton (la muerte) y le dijo que ejecutara su trabajo, que no debía temerle. Abbaton cumplió y José fue escoltado al Cielo por los arcángeles Gabriel y Miguel. Jesús consoló a los hijos de José y hubo duelo en todo Nazaret.

Jesús dijo que el cuerpo de su padre no se corrompería ni se separaría de su mortaja sino después de mil años. Jesús llora sobre el cuerpo amortajado de José y reflexiona sobre la misión de la Muerte. Y fue enterrado. José murió de ciento once años.

Elías y Henoc, inmortales

Después de que Jesús terminó de relatar los hechos de José sobre esta Tierra sus apóstoles le preguntaron por qué les había concedido inmortalidad a Henoc y a Elías y no a su amado padre.

Jesús les respondió que Dios había dado sentencia a toda la descendencia de Adán de morir por la culpa de su padre y José había de cumplirla también. En cuanto a Enoc y Elías desearían morir porque saben que morirán a manos del anticristo.

El rey Arturo y su relación con el cristianismo

Arturo, rey de Bretaña en la fiesta de Pentecostés

En la leyenda artúrica hay una predilección por la fiesta de Pentecostés, en esa fecha siempre ocurren acontecimientos singulares. Uno de los ejemplos es la coronación de Arturo.

Según la leyenda, en la fiesta de Pentecostés del año 1028 (según otros durante el s. VI), en la iglesia más grande de Londres apareció la espada Excalibur, mágicamente hincada en un yunque de acero. En la espada estaba escrita la siguiente inscripción: «Quienquiera que saque esta espada de esta piedra y yunque, es legítimo rey nato de toda Inglaterra». El joven Arturo —frente a los principales caballeros de Inglaterra— sacó la espada, y ese mismo día de Pentecostés fue coronado rey.

Véase también

Bibliografía

  • Dollison, John: Curiosidades católicas (originalmente Pope-pourrí, 1994). Buenos Aires: Almagesto, 1996.
  • Delehaye, Hippolyte (estudioso jesuita): Les Légendes hagiographiques (Las leyendas de los santos). Bruselas: 1905.

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